jueves, 24 de marzo de 2011

Gotan Project - Tango 3.0 (2010)


01. Tango Square– 00:03:46
02. Rayuela– 00:04:27
03. Desilusion– 00:04:24
04. Peligro – 00:03:57
05. La Gloria – 00:03:47
06. Mil Millones– 00:05:49
07. Tu Misterio– 00:03:21
08. De Hombre a Hombre – 00:03:25
09. El Mensajero– 00:02:35
10. Panamericana – 00:04:33
11. Erase Una Vez– 00:04:20

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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Fotografía

Vía Nerds All Star

domingo, 10 de octubre de 2010

¿Rubén Blades le pegó el tiro de gracia al tango?


El cantante y compositor panameño Rubén Blades está de pie en el escenario del Estadio Luna Park, en uno de los varios cierres del Festival Tango Buenos Aires. Lo acompañan el legendario bandoneonista Leopoldo Federico y su orquesta típica (Leopoldo Federico, ése, sí, al que uno no puede dejar de mirarle el cabello, como se lo mira a Marky Ramone, baterista y sobreviviente de The Ramones). Los arreglos que permiten combinar la voz y las composiciones del inventor de la “salsa social” con la orquesta del viejo bandoneonista porteño son responsabilidad del compositor Carlos Franzetti. Todos tienen sus títulos colgados en la pared. Nadie puede correrlos por izquierda. Nadie puede decirles: ¿qué engendro están haciendo estos recién llegados? Nadie puede decirles: ¿más tango light, más tango diet, más tango descafeinado para la clase de gimnasia rítmica?

Rubén Blades está cantando la versión milonguera de “Pedro Navaja” y entonces uno entiende que el tango está más muerto que un clavo, pero que, como decía el poeta, también el clavo enmohecido, ya viejo y ruin, con tesón, puede volver a ser clavo.

Y el tango, que es viejo y ruin, que está enmohecido, vuelve a ser tango.

“Pedro Navaja” es un hit, una cancioncita radial pegajosa, un éxito de hoy y de siempre. También es un artefacto cultural maravilloso. Escrita e interpretada por Blades, apareció en Siembra, el disco publicado en 1978. La canción, se dice que inspirada en la grandiosa “Mack The Knife” (letra de Bertolt Brecht, música de Kurt Weill), cuenta los últimos momentos de vida de un maleante, Pedro Barrios, y de una prostituta, Josefina Wilson, en las calles del Lower East Side, en el Bajo Manhattan, Nueva York.

Blades lleva sombrero, traje de compadrito. Va disfrazado de porteño, que metonímicamente quiere decir que va disfrazado de argentino, y le sale mucho mejor que en Assassination Tango, la tediosa película de 2002 dirigida y protagonizada por Robert Duvall. Camina por el escenario, acechante, y uno tiene tiempo de recordarlo como Danny Archuleta en Depredador 2, la película de 1990, junto a Danny Glover y María Conchita Alonso, justo antes de que empiece a cantar sobre los últimos minutos de Pedro Barrios, también conocido como Pedro Navaja:

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumbao’ que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos de su gabán
pa’ que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.

Usa un sombrero de ala ancha de medio lao’
y zapatillas por si hay problemas salir volao’,
lentes oscuros pa’ que no sepan qué está mirando
y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando.


La historia del maleante y la prostituta podría ser prototípica del tango, pero que la canción haya sido compuesta y grabada bajo las restricciones discursivas del género “salsa” podría probar la universalidad del tópico en la música popular del siglo XX. Lo curioso, que a fin de cuentas constituye lo más atractivo de la actuación, no es observar cómo Blades, cantante panameño y policía hispano de Los Angeles que se enfrenta a un depredador alienígena, interpreta el papel de porteño, sino escuchar cómo la jerga de “Pedro Navaja” es embutida en una música compuesta para embutir otras jergas.

En el prólogo de su libro de milongas, Para las seis cuerdas, publicado en 1965, Jorge Luis Borges escribió:

En el modesto caso de mis milongas, el lector debe suplir la música ausente por la imagen de un hombre que canturrea, en el umbral de su zaguán o en un almacén, acompañándose con la guitarra. La mano se demora en las cuerdas y las palabras cuentan menos que los acordes.
He querido eludir la sensiblería del inconsolable “tango-canción” y el manejo sistemático del lunfardo, que infunde un aire artificioso a las sencillas coplas.
Compuestas hacia mil ochocientos noventa y tantos, estas milongas hubieran sido ingenuas y bravas; ahora son mera elegía.


Cuando el tango abandonó toda pretensión de presentarse como género vivo, cuando se convirtió en un espectáculo de sí mismo, y más tarde, cuando se convirtió en el espectáculo de un espectáculo de sí mismo, fue el manejo sistemático del lunfardo aquello que dio un influjo de aire artificioso a su cadáver ya reseco. El tango sólo puede ser elegía, evocación, simulacro, y su eficacia, en el siglo XXI, reside en componer, en cantar, en impostar la voz y las palabras como si se estuviese en el mil ochocientos noventa y tantos; como si esas coplas sencillas, infundidas de un aire artificioso, todavía fuesen milongas ingenuas y bravas.

Rubén Blades, en el escenario del Luna Park, provoca un desliz y una ruptura. Despojada de su jerga, convertida la música en una carcasa vacía y hueca, rellena súbitamente con un relato de voces afrocaribeñas, el manejo sistemático del lunfardo se revela como corazón y como ausencia. Si el tango es elegía, sólo el aire artificioso de la jerga del mil ochocientos noventa y tantos puede hacerlo reconocible como género vivo: darle autoridad filial, y a continuación, una voz legitimada.

Esto no impide que “Pedro Navaja” suene bien, que despierte simpatía e interés; que sea, en fin, un artefacto cultural que puede ser aprehendido y comprendido de inmediato.

Las personas del público, que se han congregado por millares, despiden con una ovación a Rubén Blades, que también fue Danny Archuleta, policía hispano de Los Angeles, asesinado y desollado por un depredador alienígena. Muchos de los presentes comentarán la actuación al otro día, en la clase de tango, la que se dicta en el gimnasio o en la sociedad de fomento, la que viene justo antes de yoga, un rato después de pilates y de aikido.

Viejo y ruin, el tango. Enmohecido. Como un clavo.

(+) Marcelo Pisarro, ¿Rubén Blades le pegó el tiro de gracia al tango?, vía Nerds All Star/ Revista Ñ.

jueves, 12 de agosto de 2010

Romina y Los Urbanos - El cielo acá (2005)


1. El cielo acá
2. Sepárenme de mí
3. Soy triste
4. Distancias
5. Ahora después
6. Piedra y camino
7. Nacer del aire
8. Sangre
9. Dame aire
10. Ya se irán
11. Sombras

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“Nuestra idea es rescatar el sonido de Buenos Aires”

Se definen como “románticos y utópicos”. En su CD debut, El cielo acá, hay sensibilidad poética, melancolía y espíritu trágico. Absolutamente independiente, la banda de Romina Grosso hace tango de hoy, sin atenerse a sus reglas genéricas.


Nada hay que pueda compararse entre un grupo de rock ortodoxo, callejero y multitudinario, como La Renga y otro minimalista, no rockero, outsider, casi anónimo como Romina y Los Urbanos. Nada, a menos que se extraiga una frase que Gustavo Napoli –Chizzo– parece haber escrito para ellos: “caminito al costado del mundo / por ahí he de andar / buscándome un rumbo”. Es que Romina Grosso –cantante, guitarrista y letrista– y sus guardianes –Machi Carreras, Carlos Alvarez, Fernando Plantamura, Paula Pita y Sebastián Calvo– parecen recorrer un caminito como el que describe el cantante de La Renga en El Revelde: distante de las luces, el glamour superfluo, el estrellato y la figuración. El eje, la columna vertebral que sostiene el andamiaje del sexteto, es precisamente la música, la creación. Al menos los sublima en sonidos cuidados, densos, muy trabajados.

“Las cosas se van dando naturalmente. Vamos tranquilos, lentamente”, dice Romina, dueña de una bonita voz, dulce y conmovedora. “Es cierto que todo lo que es arte es incierto, pero la idea sería poder trabajar y vivir de esto. Queremos llegar a la gente para que la gente decida, porque hoy sólo figuran los que tienen una compañía detrás. Nuestros seguidores, en cambio, son amigos de un amigo al que le gustó nuestra música. Y me gusta que sea así. Somos románticos y utópicos”, define.

A Romina y Los Urbanos no le faltan herramientas para cautivar. El flamante El cielo acá –que presentarán el viernes 24 en el Bar Tuñón y el 4 de marzo en la VIII edición del Festival Buenos Aires Tango– es música en estado puro, provista de elementos diversos que Romina sintetiza bajo el rótulo de canción-porteña. En rigor, hay canciones sutiles y profundas que se arriman a esa definición: Soy triste, Sangre, Ya se irán. Pero otras –Sepárenme de mí, Sombras– en las que el género ocupa un lugar marginal, fronterizo, dentro de un todo que escapa a formas precisas y definidas de la música. “Creo que tiene que ver con que provenimos de géneros diversos. Yo vengo del pop-rock; Machi del jazz y el folklore y Fer, el baterista, de la música brasileña”, señala Carlos, bajista.

–¿Pueden definir concretamente esta amalgama, que une procedencias estilísticas distintas?

Romina: –Yo creo que es canción porteña. Canciones que tienen diferentes búsquedas. Algunos temas son más tangueros que otros, pero también hicimos una zamba (Piedra y camino, de Atahualpa Yupanqui). Pero la idea central es rescatar el sonido de Buenos Aires.

Carlos: –En principio, no trabajamos una forma establecida. Le decimos tango, pero no es que hacemos un cover de algún clásico del estilo y lo tocamos tal cual. Partimos de un gusto y trabajamos la canción tal como nos viene del pulso..

–En el disco no hay demasiado que los pueda involucrar dentro de la corriente del tango joven.

Romina: –Realmente, no sentimos que sea tango lo que hacemos. ¿Charly hace tango, Spinetta hace tango?... son preguntas. Incógnitas difíciles de responder.

Machi: –Igual hay cosas que te remiten: aires, pasajes, líneas.

Pero más que esos pasajes, líneas y aires que define el guitarrista, hay un elemento imperativo del que no puede escapar el tango: la poesía dark de Romina. Está muy clara su intención de contar historias profundas, tristes, conectadas con estados ocultos del alma. “Soy triste cuando río / soy triste cuando no te veo llorar / soy triste a mi provecho / soy triste a mí pesar”, imposta en Soy triste. “Hay una visión trágica de ver la vida en las letras y la muerte está siempre al lado. Esto es muy tanguero”, sostiene Grosso.

–¿Son fatalistas las letras?

Romina: –Todo el mundo me dice: “son muy tristes”, pero no lo pensé así cuando las escribí. En el momento fueron gritos de auxilio como Sepárenme de mí. Preguntas que todos nos podemos hacer, en forma más existencial. ¿Por qué las letras tienen que ser alegres? La vida no es así. No tengo problemas en escribir lo que siento. La música no debe pensarse sólo como un entretenimiento.

El grupo nació como una necesidad espiritual de la cantante. Dudó bastante antes de volver a armar grupos cancioneros, como los que tenía cuando era adolescente. Luego de tocar sola con su guitarra, conoció a Machi, y entre ambos encararon este caminito al costado del mundo, que se materializó con la incorporación del resto de los integrantes y la grabación del primer EP: Sepárenme de mí. “Nos entendimos sin hablar tanto. Sin intelectualizar. Nunca había pensado en formar una banda, tal vez por miedo. Pero Machi valoró y sintió la música que yo hacía, y eso me dio fuerza”, evoca Grosso.

–El nombre del grupo la planta como una diva de la música...

Romina: –(Risas.) No es la intención. Hubiese sido mejor un nombre que no dijera “Romina y...”, pero no se nos ocurrió otro mejor.

Fuente: Página/12

miércoles, 31 de marzo de 2010

Yo-Yo Ma - Soul Of The Tango - The Music of Astor Piazzolla (1997)

1. Libertango
2. Andante and Allegro from Tango Suite/Andante (Instrumental)
3. Andante and Allegro from Tango Suite/Allegro (Instrumental)
4. Regreso al amor, from Solana's movie "Sur" (Instrumental)
5. Le Grand Tango (Instrumental)
6. Fugata (Instrumental)
7. Tango Remembrances (Instrumental)
8. Mumuki (Instrumental)
9. Tres minutos con la realidad (Three Minutes with Reality) (Instrumental)
10. Milonga del angel
11. Cafe 1930 (Instrumental)

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Antología Del Tango Argentino - Vol. 4

01. Terig Tucci - Carlos Gardel - Cuesta Abajo
02. Aníbal Troilo - Instrumental - La Cumparsita
03. Alfredo Malerba - Libertad Lamarque - Sombras Nada Más
04. Osvaldo Pugliese - Jorge Vidal - Vieja Recova
05. Ángel D'Agostino - Ángel Vargas - El Choclo
06. Carlos Di Sarli - Roberto Rufino - Yo Soy De San Telmo
07. Mercedes Simone - Celosa
08. Quinteto Pirincho - Instrumental - El Internado
09. Aníbal Troilo - Edmundo Rivero - Sur
10. Juan D'Arienzo - Instrumental - La Morocha
11. Francisco Canaro - Nelly Omar - Rosa De Otoño
12. Miguel Caló - Instrumental - Sans Souci
13. Astor Piazzolla - Francisco Fiorentino - Otros Tiempos Y Otros Hombres
14. Osvaldo Fresedo - Héctor Pacheco - Pampero
15. Azucena Maizani - Alma En Pena
16. Alfredo De Angelis - Carlos Dante - Julio Martel - Del Pasado
17. Ricardo Tanturi - Alberto Castillo - Así Se Baila El Tango
18. Astor Piazzolla - Instrumental - Todo Corazón
19. Horacio Salgán - Roberto Goyeneche - Margarita Gauthier
20. Roberto Firpo - Instrumental - De Mi Arrabal

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